Comenzaremos nuestra expedición bordeando la costa Caribe desde Santa Marta o Tayrona hacia la península de La Guajira, apreciando en el camino hermosos paisajes de selva y bahías de fuerte oleaje hasta llegar a Riohacha, donde nos espera un desayuno típico de la región. Proseguiremos nuestra aventura pasando por Uribia, la capital indígena de Colombia y visitaremos las salinas de Manaure, donde se aprecian contrastes y colores intensos típicos de esta región. Subiremos hacia el norte de Colombia, con destino al Cabo de La Vela, un territorio habitado por el pueblo indígena Wayúu, cuyas creencias nos dicen que es un espacio sagrado donde los espíritus de sus difuntos llegan para hacer su tránsito hacia «lo desconocido». Luego del almuerzo en la posada Wayuu, haremos una visita al Pilón de Azúcar, una pequeña montaña sagrada desde cuya cima disfrutaremos de una encantadora puesta de sol. Cena y noche en hamacas en la posada Wayuu.
Comenzaremos el día visitando las Dunas de Taroa, observando la inmensidad del Mar Caribe y aprovecharemos para tomarnos un baño en sus aguas turquesas. Es un lugar sugestivo donde contrasta el azul del mar y del cielo con el color ocre del desierto. Continuamos hasta Punta Gallina realizando una parada en Bahía Honda para descansar del calor y almorzar. Atravesaremos el árido desierto de la Alta Guajira hasta el Faro de Punta Gallinas, ubicado al extremo norte de la península.
Este lugar es un impresionante escenario natural compuesto por mesetas, dunas y acantilados rocosos que emergen del mar, un espectáculo de la naturaleza ideal para conectarnos con los elementos esenciales como el aire, la tierra y el agua. De vuelta a la posada Wayuu, nos esperará una cena típica y descanso en los tradicionales chinchorros.
Para profundizar aún más la experiencia, en este día nos dedicaremos a conocer otros escenarios hermosos de la zona como Bahía Hondita, punto ideal para la observación del ecosistema de manglares y las diferentes especies de aves nativas y migratorias que allí encuentran refugio. Según la temporada, es posible observar bandadas de flamingos que pintan el cielo de color rosado, en un encantador entorno natural.
Saldremos de regreso hacia Mayapo, donde llegaremos seis horas después para disfrutar de uno de los más lindos paisajes de La Guajira. Tomaremos un almuerzo que reúne algunos de los platos más exquisitos de la gastronomía guajira y regresaremos a Riohacha o Santa Marta, donde llegaremos en la tarde-noche.
